viernes, mayo 17

17 de mayo de 2013

yo pensaba que el día que murieras iba a ser un día feliz. poder ponerte mil nombres despectivos y denigrantes, escupir tu tumba y decirte que te lo tenés bien merecido. pensaba que iba a ser un consuelo este día, en que no por mi mano ni por la de ningún rencor sino que de viejo y podrido te iba a llevar la muerte. pero no. no hay consuelo. no hay mancilla ni insulto que alcance y ni la burla de celebrar tu muerte puede consolarnos de todo el daño que causó tu paso por esta tierra.
un favor, ya que nos negaste tanto: no vuelvas, no vuelvas nunca.