sábado, enero 22

Síndrome 3


en algún momento de esta historia tendría que pasar algo emocionante    pero a mí nada que sea digno de hollywood me pasa     y ya ni pretensiones de hollywood siquiera    mi vida es incluso menos excitante que una película francesa   tendría que ver en realidad si eso es tan así     pero a lo que voy es a que      si a mí nada me pasa    qué puede pasarle a mi personaje    ni siquiera soy buena para contar chistes    si cuento un chiste no logro darle emoción     mis chistes no tienen redoblantes que vayan haciendo que la gente se vaya poniendo  de pie      de      a     po    co   de sus     asientos     ni tampoco tienen remate final    nada de eso   y que a veces son buenos chistes como el del pollito en la licuadora  jajaja ese es un buen chiste    además debe ser el único que me acuerdo    qué es amarillo rrrsshhhh rojo    pero incluso ese a veces lo cuento mal    no sé qué le hago   de alguna manera anticipo los finales     podría contar que conozco las únicas dos posibles personas que fueron atacadas por gatos de una fui testigo presencial   y la otra me la contó vimer   pero la contó bien   así que es casi como si lo hubiera visto   ellos dos entrando por el pasillo de casa vieja   con las paredes grises        grises de tanta tierra que se le ha pegado a través de los años      será siempre así será que originalmente los paredones de las casas son blancos y con el tiempo y la lluvia           la lluvia que deja las paredes húmedas y poco a poco la tierrita se les va pegando       como el coco se va pegando al dulce de leche en los alfajores nunca dejó de ser eso un misterio en mí      ya de chica me fascinó ese prodigio     ser pegajoso      al dulce de leche le alcanza con ser pegajoso para que todo se le pegue    para que nada quiera ya desprenderse de él     qué lindo sería   que mario se pegara como el coco     qué frase cursi      pero la pared tiene que estar húmeda     que esté húmeda y que los años la hayan ido     rugosando    antónimo de alisando     ¿enrugueciendo?     poniendo rugosa        la pared del pasillo era gris y vimer iba caminando con su novia entrando a la casa de un amigo    ¿o qué era?     siempre me falta una parte de la anécdota   sería por un trabajo      siempre cago las anécdotas cuando uno cuenta una anécdota no puede andar dudando de lo que pasó y si no se acuerda    lo inventa      no se puede andar perdiendo el hilo     esa es otra frase espantosa    las oraciones un hilo  ¿no son una cadena?  ¿no nos decían siempre en la clase de gramática que son una cadena? lo que sea   otra metáfora la de la cadena     entonces el tipo que va caminando por el pasillo   entrando a lo de un amigo por un laburo que tiene que hacer    su mujer le camina al lado y un poco más atrás      entonces al fondo del pasillo   y el pasillo era largo    ven un gato     pero el gatito lindo no se asoma mirando para otro lado   como suelen hacer los gatos     ni  se acaricia contra las paredes      no     el gato endemoniado    y esto no le debe haber pasado nunca a nadie vivo sobre la tierra     porque es más un comportamiento de perros  que de gatos    el gato  el gato negro y blanco  plumoso       encrespado   que se le viene encima al pobre tipo    el pobre hombre desesperado    imagínense un metro noventa y cinco     flaco como un palo en plena desesperación      se queda inmóvil mirando al desaforado gato venírsele encima     el gato se le cuelga de un antebrazo y le hunde las uñas dolorosísimas en la carne        hasta este momento en la anécdota no hay sonido     pero justo ahora un grito se oye y el gato desprende sus uñas del antebrazo        nunca hay tiempo para reaccionar ante una cosa así   a quién se le puede ocurrir que un gato se te puede venir encima de ese modo     creo que las consecuencias inevitables fueron vendajes y el ahorcamiento del gato                quienes hayan leído el gato negro saben lo que el ahorcamiento de un gato puede desencadenar en la vida de alguien      pero como yo no tengo idea de quién era el dichoso dueño del gato no puedo informar más nada     también está la cuestión de la procedencia del gato    porque al que vimer fue a visitar  recién era mudado en la casa    y la casa venía con el gato     según me contó después vimer      pero si cuento esa parte ya se puede asociar con que el gato era el espíritu ofendido de la casa que no quería ser tomada por sujeto alguno       o que era el alma perturbada de algún antiguo morador pero haciendo eso me paso de rubro y ya no es creíble estaría pasándome al campo del cuento de terror o fantástico por lo menos       y todos saben de la inconveniencia de transformar una anécdota en un cuento de terror     la anécdota pierde toda validez es lo mismo que con la otra anécdota      podría decir que el gato estaba endemoniado    pero no sería cierto    bah    no sé     pero lo cierto es que la gente escuchando diría     qué fantasma    amh   mordiéndose el labio inferior y el cuento perdería todo interés la otra anécdota  la tengo que empezar in media res algo así como con la vaca por la mitad o con el asado a medio hacer     garrón cuando llegás al asado y ya están todos comiendo pero no fue tu culpa   en realidad lo que pasó es que te habías olvidado de comprar las bebidas y como él no hace nada    lo tengo que hacer yo    y encima se me descosió la remerita y hoy tenía que salir con la azul    no sé por qué     pero algo me decía que tenía que salir de azul    yo no sé de dónde me vienen esas cosas    pero me vienen y yo les hago caso   total     qué pierdo    bueno    me pierdo llegar a horario al asado    pero si él hubiera comprado la bebida antes   la bebida suena que le llené de agua el tambor a las vacas    no era vaca    era ternerita   y como llegamos tarde    in media res     ya estaba un poquito pasadina    por suerte llegue a la hora de sobremesa  y pude contar la anécdota del gato      la de mi vecina    que siempre arranco por la mitad porque la parte en que a la vecina se le escapa el gato yo no la ví creo que se le escapaba por arriba del paredón    que suponíamos muy alto    pero parece que a la gata no le parecía tanto porque se le escapaba a cada rato una vuelta que se le escapó     que es la que voy a contar       se le pasó al terreno de al lado     desde el pasillo de nuestras casas   departamentos internos   separados de los patios de casa vecinas por un paredón que medía cerca de un metro ochenta y era de ladrillo visto y cemento gris     yo en puntitas de pie podía ver para el otro lado cuando la gata se escapa     quién sabe por qué    se pasa para el terreno de al lado al lado había una casa en demolición reparación reconstrucción salvaguardada de los ladrones voraces hurtadores de escombros por un perro marca coker    torpe tonto y feliz como todos los de su raza la gata al verlo sin saber que son animales ruidosos tontos inofensivos se atemoriza y se esconde debajo de una vigas       mi vecina desesperada sabe que tengo un gato y viene a buscarme para que yo la ayude a recuperar la gata porque yo sé de esas cosas como yo sé de esas cosas le explico que la gata va a volver sola cuando tenga hambre      nada moviliza mejor a un gato que el hambre la nuestra nos refriega las piernas cuando quiere comer     hace monerías     monerías  es una palabra estúpida pero le queda bien a un gato que payasea cuando quiere comer       insiste tanto en su ataque de pánico que me quedo con ella     que salta el paredón gritándole al perro que se vaya    que salga de acá manotea a la gata del cuello    de la piel que le sobre del cuello     pareciera que los gatos tienen el cuero un par de talles más grande siempre    casi siempre    la gata de una amiga no le sobra ni medio centímetro de piel   la tiene toda toda llenita   le cuesta tanto darse vuelta sobre su propia espalda   tan feliz con tanta panza al sol     mi vecina manotea la piel del cuello y la gata se retuerce en el aire     da un giro completo sobre su propia columna vertebral y queda perfectamente agarrada con sus veinte uñas al antebrazo de mi vecina que sigue desesperada pero tan contenta está de haber recuperado a su animal que no se anima a quejarse en lo más mínimo de esos dos centímetros de uña clavados en su carne   dos centímetros por veinte son como cuarenta centímetros   pero la cuenta no hay que hacerla sucesiva como si se tratara de una vara    especialmente con las uñas de las patas de atrás   que son más gruesas y duras   imaginen veinte punciones individuales una de otra entrando por veinte lugares diferentes en la piel especialmente sensible del antebrazo   la gata parece un guantelete peludo      que da un salto de resorte al sentirse del otro lado del muro divisorio mi vecina queda dolorida y satisfecha     la siguiente vez que la veo    en el lugar que llevaba el gato adherido lleva un yeso     me dice que la gata le ha tocado no sé qué nervio y que se va a tener que bancar el yeso por una par de semanas hasta que la zona se desinflame y ceda la infección        me dice que a lo mejor hubiera sido bueno dejar a la gatita que volviera sola que ya iba a volver cuando le diera hambre y así sería mi otra anécdota de ataque de gatos    son casos distintos ¿no?      pobres gatos       uno aterrado y provocado por su dueña      y el otro pobre gatito muerto    pero claro un gato negro y blanco  plumoso     encrespado     que se te viene encima     podría decir que con la boca espumosa    pero sería un cliché maneadísimo    decir que el gato estaba rabioso    y además ya la he contado un par de veces   me repito     esa es una buena anécdota   pero me repito y cómo nunca logro acordarme de   de   de   en qué momentos la he contado   con qué gente   bah    termino sonando como una vieja gagá     a veces soy una vieja gagá    

7 comentarios:

The Dark Flack dijo...

jaajajajajjaaaaaaaaaaaa
me encannnnto !!!!!!!!!!!

besossssssssssssssss

manuelísima dijo...

me alegra muchísimo, flack. fotografía blanco y negro, a mi modo.
Abrazo!!

Emily dijo...

ay profe, bueno ex profe, no me molesta que chusmees! jajajaja, besos

Robert dijo...

bueno no me reí, pero lo leí hasta el final xq sabes contar y lo haces bien, yo me se un chiste un pollito
-había una vez un elefante maíz
-vino un pollito y se lo comió.
...y creo q soy la unica persona que ha sido atacado por una tortuga y una conchita de mar...
te visitare más seguido, pero no más letra 8, me obligas a buscar mis lentes..visita mi blog
http://elultimoheroe.blogspot.com/

manuelísima dijo...

el posteo es tan largo que dejé la letra que el blog puso por defecto. la próxima, me copo, promesa.
me alegra mucho que llegaras al final, algo está andando bien entonces con la escritura.
(y sí, me han dicho que las conchillas de mar suelen ser traicioneras...)
abrazo

Emily dijo...

Profeeeeeee, volveee, no sabes lo que se te extraña! no entiendo NADA de las oraciones jajajaja, aparte estamos leyendo un libro re plomo! supongo que voy a poder dejar de hablarte con idioma académico, no? besooo

manuelísima dijo...

los profes siempre somos un plomo. pero los alumnos tienen posibilidad de revancha: estudiar mucho, convertirse en profes y VENGARSE!! Mandales un abrazo a todos de mi parte. Ya nos volveremos a cruzar :)